MEDIO AMBIENTE

Estudios de impacto ambiental

El objeto del Estudio de impacto ambiental es evitar que ciertas  actividades consideradas peligrosas produzcan daños al medio ambiente o a las personas debido a accidentes, incorrecta gestión de residuos o cualquier otra práctica errónea. 

Las actividades sometidas a Evaluación de impacto ambiental en el ámbito de la Comunidad Valenciana serán las incluidas en los ANEXOS I y II de la Ley 21/2013, de 9 de diciembre, de evaluación ambiental, así como las incluidas en el artículo 29 del Decreto 162/1990, de 15 de octubre, del Consell de la Generalitat Valenciana, por el que se aprueba el Reglamento para la ejecución de la Ley 2/1989, de 3 de marzo, de Impacto Ambiental

Algunos ejemplos de actividades que requieren de un Estudio de Impacto Ambiental son vertederos e instalaciones de tratamiento de residuos de cierta envergadura, fabricación de cementos o cal, industrias del automóvil, industrias metalúrgicas, producción de productos químicos o farmacéuticos, etc. 

Proyectos para autorización de instalaciones de tratamiento de residuos

Todas las instalaciones en las que vayan a realizarse operaciones de tratamiento (valorización y/o eliminación)  de residuos (peligrosos y/o no peligrosos) en el ámbito de la Comunidad Valenciana, deberán obtener la autorización del órgano competente en materia de residuos. 

Para ello, será necesaria la siguiente documentación:

  • Proyecto de la instalación de tratamiento de residuos, en el que se definen los residuos a tratar, las operaciones que se realizan, la capacidad de la instalación, etc. 
  • Certificado de compatibilidad urbanística, emitido por el Ayuntamiento en el que se ubica la actividad 
  • Estudio de impacto ambiental, en el caso de que sea necesario según la actividad 
  • En el caso de RAEE (Residuos de aparatos eléctricos y electrónicos, será necesario aportar documentación adicional Justificante del pago de la tasa 

De esta forma, se obtiene el NIMA (número de identificación medioambiental, mediante el cual la instalación podrá realizar operaciones de tratamiento de residuos.

Comunicación de productor de residuos

Deberán comunicar al órgano competente en materia de residuos las instalaciones que se encuentren en alguno de los supuestos siguientes, o en ambos simultáneamente: 

  • Actividades en las que se generen residuos peligrosos. 
  • Actividades en las que se generen más de 1.000 toneladas al año de residuos no peligrosos.

Para la comunicación como productor de residuos, se deberán indicar los residuos que se producen, las características de los mismos, el método de almacenamiento, las cantidades de los mismos, etc. ,así como la empresa encargada de su tratamiento. 

De esta forma, se obtiene el NIMA (número de identificación medioambiental, mediante el cual la instalación podrá contratar a un gestor autorizado para el tratamiento de los residuos producidos en la instalación.