INSTALACIONES RECEPTORAS DE GASES COMBUSTIBLES

¿Qué son las instalaciones receptoras de gases combustibles?

Las instalaciones receptoras de gases combustibles son las instalaciones interiores destinadas al suministro de gases combustibles para calderas, quemadores, cocinas, etc., constituidas por el conjunto de tuberías y accesorios. 

Están comprendidas entre la  llave de acometida, excluida ésta, y las llaves de conexión de aparato, incluidas éstas,  quedando excluidos los tramos de conexión de los aparatos y los propios aparatos. 

Se componen, en su caso más general, de acometida interior, instalación común e instalación individual. En instalaciones alimentadas desde envases de GLP de carga unitaria inferior a 15 kg, es el conjunto de tuberías y accesorios comprendidos entre el regulador o reguladores acoplados a los envases o botellas, incluidos éstos, y las llaves de conexión de aparato, incluidas éstas.

¿Cuándo es necesario un proyecto de instalación receptora de gases combustibles?

En general, requerirán de un proyecto instalaciones destinadas a industrias, cocinas de locales de pública concurrencia o cualquier otra actividad con una potencia instalada en equipos superior a 70 kW, o edificios con instalaciones que individualmente sean menores a 70 kW, pero en su conjunto sumen más de 2.000 kW. 

Las instalaciones que requieren proyecto, según lo establecido en el Reglamento técnico de distribución y utilización de combustibles gaseosos y sus instrucciones técnicas complementarias ICG 01 a 11, aprobado por el Real Decreto 919/2006, de 28 de julio, son las siguientes: 

  • Las instalaciones individuales (para un usuario), cuando su potencia útil sea superior a 70 kW
  • Las instalaciones comunes (para varios usuarios), cuando su potencia útil sea superior a 2.000 kW
  • Las acometidas interiores, cuando su potencia útil sea superior a 2.000 kW.
  • Las instalaciones suministradas desde redes que trabajen a una presión de operación superior a 5 bar, para cualquier tipo de uso e independientemente de su potencia útil. 
  • Las instalaciones que empleen nuevas técnicas o materiales, o bien que por sus especiales características no puedan cumplir alguno de los requisitos establecidos en la normativa que les sea de aplicación, siempre y cuando no supongan una disminución de la seguridad de las mismas. 
  • Las ampliaciones de las instalaciones indicadas anteriormente, cuando la instalación resultante supere en un 30% la potencia de diseño de la inicialmente proyectada, o cuando, a causa de la ampliación, se dan los supuestos antes señalados.
 

El proyecto técnico deberá estar elaborado y firmado por un técnico competente, en este caso un Ingeniero Industrial o Ingeniero Técnico Industrial. ​

¿Cuándo es necesaria la dirección técnica de la instalación?

En todos los casos en los que sea necesario un proyecto, se deberá realizar la dirección y certificación técnica de la obra ejecutada, por técnico competente, que, al igual que en el caso anterior, será un Ingeniero Industrial o Ingeniero Técnico Industrial

A la hora de contratar el proyecto y la dirección de obra de la instalación, desde Bordonado Ingenieros recomendamos la contratación de un técnico independiente a la empresa instaladora que vaya a ejecutarla, dado que este velará por los intereses del propietario durante la fase de diseño y ejecución de la instalación y actuará como agente de control externo a la instaladora, asegurando así la correcta selección de materiales y evitando posibles conflictos.